
2.2. Protocolos
2.2.1. Clasificación
B) Protocolos no orientados a la conexión
En este tipo de protocolos no es necesario que se establezca una canal antes de comenzar con el envío de la
información. Normalmente, estos protocolos se utilizan cuando la seguridad en la transmisión no es tan
importante como lo es la velocidad a la que se transfieren los datos.
Por ejemplo, supongamos que trabajamos de corresponsal para una importante cadena de televisión, se
acaba de producir una guerra y nos mandan allí para cubrir la noticia. En este caso, lo importante es la
rapidez en el envío de las imágenes, no nos preocupa tanto que se pierda algún segundo de la transmisión
por el camino, pero sí nos interesa que las imágenes lleguen lo antes posible. Estos protocolos son más
inseguros, pero más rápidos. Algunos de los protocolos de este tipo son UDP, IP, ICMP e IPX.
Como ejemplo para entender los protocolos no orientados a la conexión, podemos poner el correo
electrónico: cuando nosotros queremos comunicarnos con un amigo nuestro, le enviamos un correo
electrónico. Para poder enviarle el correo a nuestro amigo no es necesario que nuestro amigo se encuentre
delante del ordenador. Cuando se siente delante del ordenador y abra su gestor de correo electrónico, verá
que le hemos enviado un mensaje.